tecnología propia

Primero se quita todo. Después se decide.

El agua de red entra con lo que trae. Sale con lo que hemos decidido que lleve, inyectado en línea mientras se sirve.

Dos fases. Ni una más.

Un filtro corriente hace una sola cosa: retener. Deja pasar lo que no atrapa, y lo que sale depende de lo que traía el agua de tu calle. Por eso la misma marca de filtro da un agua distinta en Girona que en Almería.

Nosotros partimos de cero. Primero retiramos todo lo disuelto —cloro, cal, contaminantes, minerales incluidos— hasta dejar el agua neutra. Solo entonces añadimos exactamente lo que queremos, en la cantidad medida, mientras el agua corre hacia el grifo.

Es la diferencia entre cribar y componer. Como una impresora que deja caer la tinta justa sobre el papel en blanco.

01

Biocore

Purifica el agua de red: inhibe, neutraliza y retiene microcontaminantes, compuestos químicos, bacterias, virus y protozoos, además de lo que altera la textura y el sabor.

02

Ecocore

Estabiliza el agua sin desperdiciar una gota. Aquí es donde otros sistemas mandan litros al desagüe.

03

Minbox

Mineraliza mediante nanocápsulas de dosificación precisa. Cada agua de la carta es una composición distinta de esta fase.

la diferencia técnica

Cantidades medidas, no arrastre de piedra.

La mineralización habitual del mercado hace pasar el agua por un lecho de piedra mineral y confía en que arrastre algo. Cuánto, depende de la temperatura, del caudal, de lo gastada que esté la piedra. Es un proceso que no se puede repetir con precisión.

Nuestra nano-encapsulación mineral de dosificación precisa dosifica mineral natural líquido en cantidades medidas, en línea y en el momento de servir. El primer vaso y el vaso número mil tienen la misma composición.

Esa exactitud es lo que hace posible una carta: si no puedes repetir una composición, no puedes darle nombre ni prometer para qué sirve. Y es lo que permite que el control de calidad verifique cada serie de fabricación con muestreos, igual que hace una planta envasadora.

lo que no hace

Ni una gota de vuelta, ni un enchufe.

Sin rechazo de aguaLos procesadores no envían agua al desagüe. Un sistema de ósmosis doméstico convencional tira entre tres y seis litros por cada litro útil.
Sin electricidadFuncionan por presión de red. KORE incluso genera su propia electricidad con la circulación del agua; ONE no requiere energía en absoluto. Los modelos con frío, gas o agua caliente sí llevan alimentación.
Sin conexión al desagüeLo retenido se almacena en un contenedor interno, sin devolverlo a la red, y se procesa en fábrica durante el mantenimiento Refresh.
NormasLos equipos cumplen UNE-EN ISO 9001:2015 y UNE 166002:2014.
FabricaciónUnas cosas las hacemos nosotros; otras, con socios industriales elegidos y supervisados desde aquí.
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